Historia de Morillejo

Balsa para cruzar el río por encima de la antigua presa hoy desaparecida (foto realizada en 1961)

 

 

Antigua foto de Morillejo realizada desde el paraje de El Castillo.

 

Antigua presa y molino, ambos desaparecidos en la actualidad, se ubicaban a la altura del actual azud (foto realizada en 1961).

A día de hoy no hemos conseguido documentar el origen del pueblo adecuadamente. Las referencias más antiguas se refieren a la aldea de Murel que debía ser un poblado precedente a Morillejo, al pie del río Tajo, sobre el que se alzaba el llamado puente de Murel que permitía el paso a Carrascosa. Dicho puente parece ser de construcción romana, y se desconoce la fecha en que fue derribado aunque se cree que fue durante la guerra de la independencia. Los restos de los pilares del puente han permanecido en la orilla de Morillejo y aún hoy pueden contemplarse

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También se encuentran referencias a Morillejo en la documentación de la Orden Cisterciense, cuando la aldea fue donada para "engrandecer el Señorío del Monasterio de Santa María de Óvila. Éste fue fundado por Alfonso VIII en 1175 en el poblado de Murel y trasladado en 1186 a la rica heredad de Óvila, donándole Murel o Muriel, Mureliego o Morillejo. (...) amén de otras importantes pertenencias casi todo ello dentro de la jurisdicción de Atienza", tal y como refleja Layna Serrano en su obra Historia de la Villa de Atienza.

 

Parece evidente que la comunidad cisterciense estuvo al menos cinco años viviendo en Murel, en la casa que había construida, sin edificar monasterio propiamente dicho, porque se pensó desde un principio trasladarse a Óvila. El hecho de que Murel era una simple aldea “de la que quedan vestigios de pocas y míseras viviendas, entre las que no se percibe ni rastro de edificación conventual, más grande y sólida que aquellas, por provisional e incompleta que fuese” no obsta para que sirviera de albergue provisional mientras se construía el nuevo monasterio. Así queda constatado en la documentación, y así aparece en la bula de Lucio III en 1182 donde se otorga al abad Pedro y demás monjes “que vivían vida monástica en Santa María de Murel”.

 

En 1220 el abad Fernando González se quejó a Fernando III de haber usurpado los vecinos de Murel y Morillejo una tierras propias del monasterio en la granja o vega de Azagrón (actualmente denominado Azadrón), rehusando restituirlas. El monarca ordenó su devolución, so pena de incurrir en graves penas.

 

En la Edad Moderna ya no aparecen referencias al puente con la denominación de “Murel”. Por aquella época, Murel era ya un despoblado, y según Layna Serrano, las contiendas habidas durante el siglo XIV y todavía más en el XV, determinaron la despoblación de Murel y de Mureliego, siendo definitiva y total para Murel.

 

En cambio Morillejo fue repoblado. Así, a finales del siglo XV Fray Ignacio Collantes, Abad comendatario del Monasterio de Óvila se preocupó de la repoblación de Morillejo y de la malparada hacienda del Monasterio, hasta conseguirlo gracias a sus saludables medidas.

 

En el siglo XV, el alborotador Lope Vázquez de Acuña, ayudado de su tío el arzobispo toledano don Alfonso Carrillo, quedó dueño de Morillejo y Murel, lo mismo que de otros lugares de los contornos, pero luego volvió a la pertenencia de los monjes, en la que aún se mantuvo varios siglos, hasta el XIX.

 

La relajación de las santas costumbres monacales en Óvila se acentuó alarmantemente, llegando al extremo de que en 1465, por no existir abad nombrado, se encargó de la administración de Ovila don Juan López de Medina, arcediano de Almazán y Vicario de Sigüenza. El expolio se efectuó de manera tan acelerada, que hasta los vecinos de Murel y Morillejo, impunemente, se adueñaron de las tierras que la Orden tenía en sus términos.

En Las Relaciones Topográficas de Felipe II (fruto del estudio de Ranz Yubero y López de los Mozos publicado en 1996) se hace alusión a Mureliego , depende de Murel (Sotoca, Aum.) (II, 411) 1175, y Murelium, (Sotoca, Aum.) (II, 412) 1186, que se piensa puede hacer referencia a Morillejo. Algunas teorías afirman que el onomástico Muriel viene del irlandés Muirgheal ("mar  brillante"), sin embargo la creencia mayoritaria apunta que viene del aragonesismo "muro" con pérdida de la "-o" por influjo mozárabe y que toma la forma diminutiva del mozárabe "-iel".

 

Hacia 1750 Morillejo perteneció a Cuenca, y luego pasó a la provincia de Guadalajara. Durante la guerra de La Independencia, El Empecinado mandó conducir hasta aquí 4 cañones para evitar que cayeran en manos francesas, tras la batalla que tuvo lugar en Cifuentes el 12 de junio de 1811.

 

 

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